¿Tienes miedo de manejar bici en Lima? Lee esto

Son muchas las razones por las que Lima aún no es una ciudad ciclista, ya hemos hablado de eso en varias oportunidades en los post anteriores. También hay muchas razones por las que algunas personas, aunque quieran, no se animan a empezar a trasladarse en bicicleta. Y también hay muchas razones por las que algunas personas ni siquiera piensan en la posibilidad de usar bicicleta como medio de transporte.

Aquí no vamos a hablar de todas esas razones. Hoy vamos a hablar de una en particular y que muchas de esas personas comparten: el miedo.

 

El miedo

“Debes estar loca para manejar bicicleta en Lima”, “qué miedo”, “¿no te da miedo?”… Son sólo ejemplos de lo que a veces suelen decirme las personas cuando me ven llegar en bici o cuando les digo que uso la bicicleta como mi medio de transporte principal.

Los entiendo. Lima da miedo (y no sólo por la delincuencia y corrupción). Lima es una jungla automotriz… Estamos expuestos todos los días a la calle y vemos cómo los choferes se pasan luces rojas, cómo van acelerados para ganarle al semáforo, que no saben usar las luces direccionales o intermitentes, cómo tocan el claxon para anunciarse (“permiso, el rey de la pista está pasando”), escuchamos gritos de choferes, golpes en las custers o combis, hemos presenciado incluso algún choque o atropello… Y, claro, todo eso da miedo. A nadie se le ocurriría meterse con el auto, mucho menos invadir su vía: la pista.

Hay que estar bastante loco. Y de alguna manera los ciclistas lo somos. Somos los quijotes tratando de generar conciencia y cambio; pero ese es otro tema también, en el post de hoy pretendo ayudarte a superar ese miedo (o al menos a que te lo cuestiones).

 

¿Cómo superar el miedo a manejar bicicleta en Lima?

  1. Entiende las reglas del tránsito local.

Si vamos a lo que dice la teoría, en ella encontrarás cosas muy bonitas como que el ciclista puede (y tiene) que ir por el medio del carril (contrario a lo que muchas personas piensan, de verdad es más seguro), el auto a tu costado debe ir a una distancia no menor de metro y medio, y si te quiere pasar debe abrirse de la misma manera en que sobrepasa a los autos, es decir, cambiar de carril.

Muy bonito, ¿no? Pero sabemos que en nuestra ciudad no funciona así, entonces hay que entender las reglas para saber cuáles son tus derechos, pero también hay que camuflarse con el desastre de nuestra ciudad.

Entonces, cuando tengas la oportunidad anda por el medio del carril, si te sientes inseguro pégate a la derecha y sé consciente de lo que ello conlleva. Por más gritos, insultos o claxons que vayan contra ti, no respondas, no voltees, sólo sigue tu camino. Como ya sabemos que los autos se pasaran la luz roja cuando apenas ha cambiado, sé prudente, si te es posible frena y déjalo pasar.

Todo esto (y muchas cosas más que podemos seguir explicando) no es lo correcto, lo sé, se deberían respetar las reglas que comentamos en el primer párrafo, pero para que dejes de tener miedo, lo mejor es primero ser cauteloso, luego cuando ya te sientas cada vez más seguro(a) podrás de verdad ser parte del tránsito.

 

  1. Mientras más ciclistas haya, más seguro será.

Es cierto que no siempre podemos ir juntos como hermanos a todos lados, pero la verdad es que si cada vez se ven más ciclistas en las calles (aunque sean por separado), nos empezarán a notar y eventualmente a respetar, es decir, sabrán que ¡oh! sorpresa, existen ciclistas y son parte del tránsito.

Si puedes anda al menos a una masa crítica o bicipaseo que hacen los colectivos, verás que somos muchos, pero necesitamos ser más, ahí también podrás conversar con personas que ya llevan bastante tiempo en esto y te pueden dar muy buenos tips.

 

Y, bueno, estas dos premisas me parecieron las más importantes a mencionar, seguramente hay muchos más tips o consejos para ir derribando poco a poco el miedo.

Yo misma confieso que luego de haber tenido dos atropellos (sí, así de mala suerte tengo, jaja) también he quedado con un poco de miedo, pero eso no me detiene. Porque las cosas que de verdad valen la pena, a veces, van a dar miedo… aun así, hay que ir por ello y hacerlo (con miedo). Eventualmente ese miedo se irá y ¿sabes qué va a quedar? La alegría y la satisfacción que da el ir en bicicleta. 🙂

 

Si tú tienes más tips o consejos para ir derribando este miedo, cuéntamelo en los comentarios.

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