Ir a la playa en bici

Antes ya lo he mencionado. Vivimos en una época de encierro: encerrados en el bus, encerrados en la oficina, encerrados en la casa. La vida hoy nos ha alejado del contacto con la naturaleza, es por ello que apreciamos mucho cuando estamos fuera, cuando salimos de paseo, cuando vamos a un parque o vamos a la playa. Nos conecta con los ciclos naturales y nos reconecta con nosotros mismos.

Por eso hoy voy a hablar sobre ir a la playa en bicicleta. Si eres de Lima conoces cómo es la infraestructura de la ciudad, tenemos la playa al pie de un acantilado, al menos en los distritos dentro de la urbe. Para llegar a la playa hay que descender ya sea en taxi o caminando, lamentablemente no tenemos buses que circulen por la Costa Verde (excepto en los meses de verano cuando la Municipalidad de Lima se le ocurre abrir un ruta del Metropolitano hacia la playa, pero sólo se benefician los del distrito de Chorrillos ya que ahí empieza y termina la ruta). Otra opción –que yo he usado bastante- es ir a la playa en bicicleta. Es duro, sí, sobretodo la subida y además porque no hay una cicloruta en todo el camino, la hay pero en algunos tramos, considerando además que no toda la costa es apta para bañistas (otro problema de nuestra ciudad). Vamos por partes…

 

Ir a la playa en bicicleta

Asegúrate que la bici esté en óptimas condiciones para que aguante la ruta, que esté bien limpia para que la suciedad no interfiera en el pedaleo, que las llantas estén bien infladas, que los frenos funcionen al 100%, llevar luces por si durante la ruta la niebla cubre el camino y vas a necesitar ser visible para los autos y personas, lleva agua para evitar la deshidratación y algo de comida ligera para reponer: frutas, granola, galletas y otras cosas que puedas considerar.

 

La ruta de la Costa Verde

La Costa Verde es como se le llama a la vía que recorre todo el litoral urbano, si no me equivoco empieza en San Miguel y termina en Chorrillos recorriendo 6 distritos en total. Lamentablemente esta ruta se ha usado como vía rápida para los autos y hay muy poco espacio para las personas, aunque poco a poco se está ganando terreno para la gente. No obstante pese a ser una vía casi recta, sólo está pensada para los autos, el espacio para la gente está reducido en algunos tramos. Algunos de los distritos se están animando y se están construyendo puentes de acceso, parques, canchas de fulbito o basket, veredas (antes todo era pura tierra –ni siquiera arena-), ciclovías. En San Miguel la cilovía ya recorre todo el distrito, que sigue por Magdalena hasta cierto tramo, luego de ello sí o sí hay que salir a pedalear a la pista, da miedo sí, porque los autos la usan como vía rápida y poco o nada le importará si ven a un ciclista, pasarán por tu costado a toda velocidad (es una triste realidad), la ciclovía vuelve en el distrito de Miraflores por un corto tramo que hizo la Municipalidad de Lima, luego de ello hay que salir a la pista de nuevo y luego se retoma la ciclovía… Y así sigue.

Esta es una asignatura pendiente para las autoridades. Muchas ciudades del mundo tienen este espacio, cerca de la playa, destinados para la recreación de la gente. Y es algo en lo que hay que trabajar.

 

La vuelta

El regreso puede ser una experiencia no del todo satisfactoria, la ida es genial porque es bajada, pero la vuelta es todo subida y una subida muy pronunciada… Así que prepárate. Si tienes buena condición puedes internar subir pedaleando, pero si no tienes tanta condición ni costumbre, terminarás subiendo caminando y empujando la bici. Por eso lleva buena cantidad de agua, para que te hidrates en cada parada que hagas. Considera, además, que después de un día de playa vas a estar algo cansado(a).

Ahora, como no hay ciclovía, el regreso va a tener que ser en contra. Ir en contra a los autos puede intimidar, pero es la única forma de regresar hasta que puedas meterte en una ciclovía.

 

Playas

Escoger la playa depende de uno, yo suelo elegir la más cercana a mi domicilio, que aun así no es tan cerca, pues debo recorrer 2 distritos, porque como dije anteriormente no todas las playas son aptas para bañistas, así que me voy a la primera que esté apta, que es en el distrito de Miraflores. Pero si quieres una playa determinada siempre puedes recorrer toda la Costa buscando la adecuada para ti.

 

Seguridad

Además de tener cuidado en la ruta, hay que asegurar bien la bici cuando estés en la playa tanto si vas solo como acompañado. Algunas playas tienen un espacio destinado para las bicicletas, pero no son la mayoría, en la mayoría tendrás que atarla a un poste o simplemente dejarla a tu lado y chequearla cada vez que entres al agua. Yo que suelo ir sola, tiendo a sentarme cerca a alguien que me parezca bueno(a) y entro al agua poco tiempo de rato en rato sin despegarle la vista de encima, también la pongo en una posición que sea difícil llevársela rápido lo que me daría el tiempo suficiente como para salir del agua y que otras personas puedan ayudarme. No olvidar el casco obviamente.

 

Como ves hay muchas cosas a tener en cuenta, pero es una experiencia muy bonita. Pedalear mientras sientes la brisa del mar, el olor del mar, el aire más puro y darte un chapuzón después de una pedaleada es un placer. La felicidad se incrementa y la satisfacción de haber logrado esa ruta.

 

Te invito a intentarlo alguna vez o si ya lo hiciste, cuéntalo en los comentarios. 🙂

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